Alquiler con opción a compra: ¿ventajas o inconvenientes?

Se trata de una alternativa muy conocida actualmente y a la que acuden numerosas personas. Pero hay que conocer qué nos ofrece y qué desventajas se pueden tener con esta opción
El alquiler con opción a compra está muy de moda últimamente debido a la situación de crisis inmobiliaria y a la dificultad de adquirir hipotecas para comprar una vivienda. Se trata de un contrato de alquiler que permite deducir las cuotas mensuales pagadas del precio total de la vivienda, la cual se puede comprar trascurrido un tiempo determinado.

Cada vez más gente se apunta a esta opción; una buena alternativa para jóvenes y parejas a los que no les conceden por ahora una hipoteca o no han ahorrado lo suficiente.

Pero como en todo, siempre hay que sopesar las ventajas y los inconvenientes que tendremos a la hora de elegir esta opción.

Ventajas
- El dinero que se entrega mensualmente no es a fondo perdido, sino que va destinado a rebajar el precio por el que finalmente se adquirirá la vivienda.

- Se puede pedir la ayuda al alquiler si se cumplen los requisitos.
- Podemos ver cómo es vivir en el que puede llegar a ser nuestro hogar. Puede que no se adapte a nuestras necesidades cuando creíamos que sí.
- Conocemos el precio de la vivienda años antes de adquirirla, aunque, como ahora veremos, esto puede ser una desventaja.

Inconvenientes
- La mensualidad a pagar suele ser mayor que un precio de alquiler normal.
- Se suele pedir una señal al realizar el contrato.
- Si no se decide comprar, se pierden todas las mensualidades entregadas.
- El precio de la vivienda ha podido bajar tras el plazo fijado, por lo que se puede llegar a pagar más por algo que vale menos (aunque puede ocurrir que el precio suba y se pague, entonces, menos).
- Si el dueño deja de pagar la hipoteca y la vivienda es embargada por el banco, éste tiene prioridad ante el inquilino a la hora de comprar el inmueble.

Para el dueño de la vivienda también existen beneficios y desventajas.

El arrendador cuenta con la seguridad de cobrar una renta mensual por encima del mercado, además de contar con una venta casi asegurada y ventajas fiscales durante los años en los que dure el contrato.

Además, se asegura de que los inquilinos cuidarán del inmueble y lo mejorarán, ya que puede ser su futuro hogar.

Por otro lado, el dueño debe devolver toda la señal y la fianza al inquilino si finalmente no decide vender, así como no poner a la venta el inmueble a terceros. Tampoco conseguirá una gran cantidad de dinero como ocurre con la venta inmediata, sino que el pago se realiza de forma gradual.

Deje su respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *