Cooperativa de viviendas, ¿interesante opción para construir un piso?

El Gobierno ha aprobado la Ley de Economía Sostenible, a la que el PSOE introdujo una enmienda con la que se permite a las cooperativas de viviendas vender o alquilar a terceros (no socios) hasta un tercio de los inmuebles que se hayan empezado a construir antes de la entrada en vigor de la ley (miércoles 16 de marzo). Antes sólo se permitía vender o alquilar locales comerciales o edificaciones anexas.

Por este motivo, hoy queremos hablar de las cooperativas de viviendas: ¿buena opción?, ¿ventajas? ¿inconvenientes?

Lo primero a tener en cuenta es qué conocemos como una cooperativa de viviendas. Se trata de un grupo de personas unidas por un mismo objetivo: encontrar las mejores condiciones en cuanto a precio y calidades en sus viviendas. Así, se conforman en cooperativa para actuar como promotores en la construcción de sus propias viviendas y sin ánimo de lucro.

Con los objetivos bien claros, ya se puede poner en marcha la cooperativa. Para su formación es esencial la inscripción en el Registro de Cooperativas dependiente del ministerio de Trabajo e Inmigración, y de acuerdo con la Ley 27/1999 (habrá que estar atento también a la normativa específica en cada comunidad autónoma).

Pero, ¿qué otras obligaciones debe cumplir una cooperativa? Como mínimo, debe tener una cuenta bancaria abierta a todos los miembros, así como celebrar anualmente una asamblea general en la que se presentan las cuentas. Además, deben inscribirse los estatutos en el registro y no realizar acciones individuales que vayan en contra de la cooperativa.

Por otro lado, formar parte de una cooperativa tiene sus ventajas. La principal es el ahorro de dinero, ya que lo que se persigue es que las viviendas acaben por tener un precio de coste. Realizar mejoras en las viviendas al gusto del futuro propietario también es uno de los mayores atractivos de esta manera de construir una vivienda. Además, el cooperativista tiene derecho a “voz  y voto” en cada reunión, así como de estar informado de todo lo que acontezca.

Otro aspecto a tener en cuenta es que, por lo general, la cooperativa necesita los servicios de un arquitecto, un aparejador o una empresa gestora que ayuden a construir el edificio y realizar adecuadamente todo el proceso.

¿Sois dueños de una vivienda construida en cooperativa? ¿cómo fue la experiencia? ¿O sois de los que preferís pagar más y adquirir una vivienda completamente acabada?

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